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Acompañando a los Dirigentes Parroquiales

Bajo el lema “Firmes en la Fe, testigos en el mundo, juntos con María caminamos hacia Luján”, el pasado 24 de marzo, el Equipo Diocesano de Formación, acompañó a los Dirigentes Parroquiales en el marco del “Encuentro de Responsables” organizado por la Comisión Diocesana de Aspirantes de la ACA de Paraná.

El mismo contó con la participación de Responsables y Referentes del Área Aspirantes, quienes desarrollan su tarea dirigencial como tal, en las distintas comunidades  de la ciudad de Paraná, en las que la Acción Católica ofrece sus espacios formativos para los más pequeños de la institución: Los Aspis.

Los objetivos que orientaron el encuentro fueron:
-Reflexionar sobre nuestra tarea y misión como dirigentes de Acción Católica.
-Redescubrir nuestra vocación a la luz del llamado a ser testigos  misioneros en el servicio de liderar un grupo de hermanos en la vocación a la Acción Católica.

Para ello, en un primer momento, compartimos la lectura del Evangelio. (Juan 2, 1-10). Así, nos adentramos al pedido de Nuestra Madre de Luján, que en el camino hacia la XXVII Asamblea Federal, nos dice “Hagan todo lo que Él les diga…” Como dirigentes, nuestra respuesta es ser Sembradores de esperanza, servidores de la vida.
Meditamos, también, una lectura del Evangelio de San Marcos (Cap.3, 13-19) referida al llamado.

En un segundo momento, todos alrededor de una gran mesa y con mate de por medio, pasamos a conversar e intentar repensar sobre el “Ser  dirigentes en la Acción Católica”. Así, reflexionamos sobre algunos puntos que nos ayudaron a rumiar sobre nuestra tarea y misión, como Discípulos Misioneros en la Acción Católica. Son los siguientes:
1- Redescubrir el plan de Dios sobre nosotros y su llamado a seguirlo como discípulos misioneros desde la tarea dirigencial en la Acción Católica.
– Es Jesús quien nos invita y nos propone –concretamente- ser Dirigentes. Este llamado de Jesús, nos interpela a descubrir nuestra vocación, la cual encierra una Misión.
– Nuestra respuesta a ser dirigentes es un modo de asumir la realidad de Nuestra vocación laical como discípulos y misioneros de Jesús desde la Acción Católica.

2- Comprometernos a colaborar con “Jesús Maestro” desde el rol específico de dirigentes, en la Iglesia y en los ambientes donde vivimos como laicos.
– Cuando hacemos propio el llamado de Jesús, nos estamos comprometiendo con su Misión.
– No existe un compromiso teórico o abstracto. Mediante este compromiso, estamos aportando y siendo parte de la Misión de La
Iglesia de un modo particular, que consiste en conducir, acompañar, ordenar.
– Decir “sí” a ser Dirigentes, implica Afianzar el encuentro a Jesús Maestro como discípulos y su seguimiento en la misión.
– Decir sí, implica ser laicos comprometidos con Jesús, con la Iglesia y con el mundo

3- Asumir que el dirigente de Acción Católica, no es cualquier dirigente, es dirigente de una Institución eclesial, cuya misión es nada más y nada menos que la evangelización.
– Decir “si” a ser Dirigente en la Acción Católica significa aceptar su identidad, su carisma; su misión.
– Decir “Sí” a ser dirigente, implica un servicio, en primer lugar, a la Institución, a la misión que ella tiene, por eso es necesario
repensar todo lo que hacemos en una dimensión evangelizadora. En segundo lugar, a nuestra gente, a las personas que llegan a nosotros. Sabiendo que llegan, porque, Dios lo quiere. Por eso, se merecen de nosotros “Lo mejor”. Ellos son nuestra primera tierra de misión.

4- Identificar el nivel de participación dentro de la institución, como lugar de servicio: Nivel Nacional – Diocesano – Parroquial
– Los Niveles en la Acción Católica, como en la Iglesia, son Lugares de Servicio.
– Cuando asumimos, desde nuestra parroquia una tarea dirigencial, nos ponemos al servicio del propio grupo, en los que cada uno de nosotros le hemos dicho “sí” a Jesús, creciendo en todos los aspectos de nuestra vida.

5- Potenciar en nosotros los valores que Jesús nos propone para ser “testigos” en el grupo y en la comunidad:
– El dirigente es un “testigo” más que maestro; y si es maestro lo es en virtud de que es testigo.
– Decir que “si” libre y personalmente implica aceptar para nuestra vida joven o adulta: el estilo de vida de Jesús; su mensaje; sus valores.
– Los valores de Jesús y su mensaje pasan a ser nuestros valores y nuestro mensaje en el modo de vivir, pensar, actuar de cada día.
– De allí, que sólo el dirigente que funda su opción de vida y misión en la persona de Jesús y en los valores del Evangelio hará de su servicio una verdadera tarea directiva, animadora, promotora de personas y de laicos cristianos, en la Acción Católica.
– Por eso, el dirigente, educa con el ejemplo, encarnando los valores y el estilo de vida de Jesús y así es testigo en medio de su grupo.
– El dirigente como testigo anuncia, anima, conduce a su grupo en la comunidad.

6- Desempeñar un rol de Liderazgo:
– En la Acción Católica, el líder, el dirigente, está comprometido con su misión: La evangelización.
– Aquel dirigente, que asume su camino de discipulado y testigo es para su comunidad un verdadero líder. Porque vive su tarea no con el poder del dominio sino con la “mística del servicio”
– Para nosotros dirigir es servir a la formación de las personas y a su misión evangelizadora para alcanzar el encuentro con Jesús que
los haga plenamente felices.
– Por eso la tarea de liderar, de conducir, implica: Orientar, guiar, educar, formar, Resolver situaciones, Prever, planificar con la
comunidad de hermanos a quienes ofrecemos nuestro servicio.
– Somos dirigentes de un proyecto comunitario, considerando que las personar pueden lograr mejor sus fines si alguien asume el rol
de conducirlas.
– Nuestra autoridad está basada en el Servicio, por eso cuanto más servidores somos, más autoridad vamos a tener y cuánto
más autoridad tengamos, más servidores debemos ser.
– El dirigente de Acción Católica no está por encima de nadie. Sino que camina al lado de todos.

A continuación, rescatando la riqueza de los Documentos Institucionales, como son “El Proyecto Institucional”, el “Estatuto y Reglamento”, y el Taller 1 del Plan Nacional de Formación de Dirigentes, correspondiente al Trayecto para Dirigentes Parroquiales, focalizamos la mirada sobre “El servicio del dirigente del Área Aspirantes según su  rol”

La función dirigencial en el Área Aspirantes se lleva adelante en tres roles:
Responsables de área
– Delegados
– Colaboradores

Los responsables de Área forman parte (o formarán parte en la medida que vaya creciendo la Acción Católica en una comunidad) del Consejo Parroquial como vocales, participando así en el organismo de conducción y ejecución de las resoluciones que toma la Asamblea una vez al año para toda la Acción Católica de una comunidad, a partir de la propuesta nacional y diocesana, que se encarna en la pastoral concreta de esa diócesis y parroquia.

Los “delegados” acompañan a los responsables en la tarea de animar los grupos. Son, designados por el Consejo parroquial, a propuesta de lo responsables de las Áreas de Aspirantes y jóvenes que conocen a su militantes.

A cada delegado lo acompañan, si es posible, algunos colaboradores (también jóvenes) que participan junto con él o ella en la animación de la vida del grupo. La cantidad de los mismos dependerá del número de integrantes de cada grupo de militancia.

Estos delegados de cada grupo de militancia y sección conforman la Comisión de Área Aspirantes, que está coordinada por los Responsables del Área, un varón y una mujer comprendido entre los 18 y 30 años.

Las tareas de una Comisión de Área en una comunidad son:
_ Animar el crecimiento de los grupos.
_ Orientar el proceso formativo y apostólico de acuerdo al Plan de Formación Permanente.
_ Promover el compromiso evangelizador.
_ Planificar los caminos de acción a partir de las metas del Consejo, encarnadas para la realidad juvenil.
_ Animar la vida de oración de los grupos.
_ Participar de los organismos de conducción

Funciones del Responsable de Área

  • Planificar y revisar periódicamente, los objetivos propios del área junto con los delegados, monitoreando las actividades realizadas.
  • Elaborar junto con los delegados del área los informes periódicos solicitados por el consejo diocesano.
  • Estudiar y preparar los materiales y recursos de formación.
  • Preocuparse de la formación de los miembros del grupo, organizando actividades formativas propias para los grupos junto a los delegados (Retiros, convivencias…).
  • Procurar que tengan la adecuada vida espiritual y animar al encuentro personal con Cristo.
  • Organizar actividades específicas de carácter formativo o lúdico, siempre que lo considere necesario o se lo soliciten los delegados de los grupos, para fomentar el contacto con y entre ellos.
  • Enseñar a amar a la Iglesia y a descubrir el sentido de la Militancia y de asociacionismo dentro de la misma y de la Acción Católica.
  • Ofrecer su experiencia de Cristo dentro de la Acción Católica.
  • Responsabilizarse del equipo, coordinarlo y servir de enlace con las demás áreas haciendo llegar la información pertinente y animando a participar en las actividades que se les indique.
  • Asistir a las reuniones que convocan el Consejo parroquial y la Comisión Diocesana del Área.
  • Convocar y presidir las reuniones de la comisión de área parroquial (delegados)
  • Difundir el material diocesano (carteles, documentos, folletos, material de preparación para la asamblea nacional) asegurándose de que llega a los delegados y animando a la participación en las actividades propuestas.
  • Transmitir, especialmente las necesidades y propuestas de los delegados parroquiales al consejo parroquial y al área diocesana.
  • Animar a través de los delegados parroquiales la participación de los militantes en las actividades que ofrece la Acción Católica parroquial y diocesana estando atento a las necesidades concretas que se puedan presentar.
  • Conocer la realidad de los grupos de militancia, sus dificultades y propuestas en cuanto a la dinámica de las reuniones para que todos puedan aportar posibles soluciones a sus problemas.
  • Realizar cuantas acciones estime oportunas para fomentar la militancia dentro del área
  • Actualizar periódicamente los datos de los militantes solicitando a los delegados listas actualizadas y los cambios que se puedan producir.
  • Estar atento a las necesidades de los demás Responsables, delegados y colaboradores parroquiales.
  • Fomentar el uso de la credencial, símbolo de pertenencia a la Acción Católica Argentina para que se extienda su utilización entre los militantes que asisten regularmente a las reuniones parroquiales.
  • Trabajar en estrecha unión con los sacerdotes de la Parroquia: Siendo un eficaz colaborador. No sobrecargando de trabajo. Presentando proyectos ya madurados para que dé su aprobación.
  • Prestar ayuda a los sacerdotes y otros grupos de la parroquia en lo que necesiten, para dar más difusión a sus actividades e iniciativas.

BIBLIOGRAFÍA:

– Sagradas Escrituras
– Catecismo de la Iglesia Católica.
http://www.vatican.va/archive/ESL0022/_INDEX.HTM

– Christisfideles Laici:
http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/apost_exhortations/d
ocuments/hf_jp-ii_exh_30121988_christifideles-laici_en.html

– Documento Conclusivo de Aparecida.
http://www.celam.org/conferencias/Documento_Conclusivo_Aparecida.
pdf

– Proyecto Institucional
http://www.accioncatolica.org.ar/wp-
content/uploads/2010/09/Proyecto.zip

– Estatuto y Reglamento de Acción Católica.
http://www.accioncatolica.org.ar/?p=4393

– Acción Católica Argentina. Equipo Nacional De Formación.
Plan Nacional de Formación de Dirigentes. Trayecto para Dirigentes
Parroquiales. “TALLER 1. Los dirigentes de la Acción Católica: laicos
comprometidos con Jesús, con la Iglesia y con el mundo”. Mayo, 2011.
http://www.accioncatolica.org.ar/?p=4592

 

Nuevo material para la Asamblea Federal

Desde el Consejo Nacional nos informan que nuestras próximas asambleas federales ya tienen un logo que las identifica. Esta es la explicación que nos dan sobre él:

Luján, hacia donde caminamos como comunidad, está representado por el perfil de la Basílica.

Y vamos hacia allí para encontrarnos con la Virgen, simbolizada en los rayos que la identifican;

Nuestra vocación y misión laical particular en la AC está representada a través de la cruz de nuestro escudo institucional, encontrándose significada nuestra pertenencia a la Iglesia en el perfil sugerido de una barca.

También podemos bajar el material preparatorio desde este link. Hay que sacarle provecho en nuestras reuniones semanales.