Un saludo filial a todos los párrocos

En fecha 4 de agosto la Iglesia festeja el día del Párroco, y lo hace en memoria de Juan Bautista María Vianney, el santo cura de Ars, quien desde su humilde parroquia en su pequeña aldea supo transitar el camino de la santidad y deslumbró al mundo con su testimonio de vida.

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La Acción Católica vive y celebra esta fecha como algo propio de su vida institucional porque el carisma esencial de la ACA es su “sentido de Iglesia” y la Iglesia Universal se hace realidad, se concreta, se encarna en la Parroquia, en la vivencia de la Comunidad parroquial y el corazón de la parroquia debe ser el párroco. Expresa la Christifideles Laici: “la parroquia es una comunidad de fe y una comunidad orgánica, es decir constituida por los ministros ordenados y por los demás cristianos, en la que el párroco representa al Obispo Diocesano, es el vínculo jerárquico con toda la Iglesia particular.”

Caminamos nuestra vida de cristianos junto a nuestros párrocos y sacerdotes; nos relacionamos con ellos para discernir las vivencias del espíritu que nos acerca al Padre o para discutir las cosas de la vida a la luz de la fe. También para recibir de sus manos la gracia que brota de los sacramentos. Trabajamos juntos como co-responsables laicos en la vida de la Iglesia y en la actividad pastoral y misionera; cultivamos su amistad para integrar la familia parroquial, porque el sacerdote como todo ser humano necesita de la amistad y del afecto.

El Concilio Vaticano II (A.A.) nos recuerda “la parroquia ofrece un ejemplo luminoso de apostolado comunitario fundiendo en la unidad todas las diferencias humanas que allí se dan, e insertándolas en la universalidad de la Iglesia. Los laicos han de habituarse a trabajar en la parroquia en íntima unión con sus sacerdotes; a exponer a la comunidad eclesial sus problemas y los del mundo y las cuestiones que se refieren a la salvación de los hombres, para que sean examinados y resueltos con la colaboración de todos; a dar según sus propias posibilidades su personal contribución en la iniciativas apostólicas y misioneras de su propia familia eclesiástica.”

Que las palabras del Concilio nos iluminen y nos den la fortaleza necesaria para ir construyendo junto a nuestros párrocos esta Iglesia de Comunión y Participación en permanente salida como quiere S.S. Francisco.

Un abrazo en Cristo Jesús a todos nuestros párrocos.

Miguel Angel Nesa

Presidente Arquidiocesano Acción Católica Paraná,

períodos 84-87 y 87-90.